miércoles, 4 de marzo de 2009

Riesgos por el consumo de heroína

La heroína es una droga altamente adictiva; al principio sus efectos son muy placenteros, lo que propicia una conducta de consumo continuado y repetido, provocando rápidamente tolerancia; es decir, para sentir los mismos efectos o evitar el síndrome de abstinencia, el adicto necesita cada vez dosis más altas, siendo necesarias hasta 10 veces más al cabo de un cierto tiempo de consumo.
La heroína pierde la capacidad para producir el bienestar inicial que producía, lo que provoca un malestar cada vez mayor. Si al principio la obtención del placer era la causa del consumo, con el paso del tiempo, lo que el heroinómano busca es aliviar el malestar que le produce la ausencia de heroína.
La supresión del consumo de heroína produce el síndrome de abstinencia (mono): ansiedad, agresividad, midriasis, lagrimeo, sudoración abundante, escalofríos, temblores, "piel de gallina", diarrea, naúseas, vómitos, embotamiento mental, hiperactividad locomotora y dolores articulares.

No hay comentarios: