La heroína es una droga sintetizada a partir de la morfina, derivada a su vez de la planta papaver somniferum. Se incluye en el grupo de los opiáceos. A finales del siglo XIX se trató de buscar un fármaco con la potencia analgésica de la morfina; pero sin su capacidad adictiva, aunque pronto se demostró que sus riesgos y sus efectos negativos eran superiores a los de la morfina, suspendiéndose su uso médico en la mayoría de los países occidentales.Su aspecto es como un polvo blanco, inodoro y fino, que dependiendo del proceso de producción puede tener otro color y textura.
La heroína puede ser adulterada con otras sustancias, y éstas son las causantes de una parte de los problemas médicos derivados de su consumo, a lo que hay que sumar la "contaminación" con bacterias, virus, hongos o partículas tóxicas.
Su forma de consumo es fumada, inyectada o inhalada. Las dos primeras vías de administración son las de acceso más rápido al cerebro y, por tanto, las que producen sus efectos de una forma más rápida. Muchos usuarios jóvenes se inician aspirándola por la nariz o fumándola, pensando de manera errónea que de esta forma no se llega a la adicción.
Sin embargo, a medida que el organismo se acostumbra a la droga y a sus efectos, éstos se hacen menos evidentes y recurren a la inyección para obtener resultados más intensos como los que experimentaban cuando empezaron a consumir.

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